¿Porque el Narcotráfico tiene Vía Libre en la Argentina?
NO HAY RADARES PARA
DETECTAR LOS AVIONES
Clima y agua. Radar meteorológico en INTA Pergamino
¿Decime amigo lector,no te parece que los que
nos preocupamos por estos temas somos muy pocos?
El dilema es qué hacer tras la alerta
Un radar por sí solo sirve nada más que para armar estadísticas.
La polémica por la permeabilidad de las fronteras aéreas entra y sale de la mirada pública de manera constante. En el medio quedan declaraciones de ocasión y poco más. No se avanza sobre una cuestión central: ¿para qué se quieren poner más radares?
La respuesta parece obvia: sería un esfuerzo del Estado para contener el ingreso de mercaderías ilegales, de droga o de lo que fuere. Pero no es así. Los radares no sirven para eso. Al menos no de la forma en que se considera habitualmente.
Podrá graficarse la idea al pensar en las multas de tránsito. Un radar terrestre puede determinar el exceso de velocidad, pero de nada servirá ese conocimiento si no se pueden determinar la patente del vehículo y su propietario. El radar muestra un hecho, pero el equipo de apoyo, humano o electrónico, establece a quién corresponde la sanción.
Un radar por sí solo sirve nada más que para armar estadísticas.
Eso ocurre en el aire. ¿Qué información dará un radar cuando se lo coloque en la frontera con Bolivia? Avisará que pasó por allí una aeronave en forma ilegal. ¿Entonces?
Ahora se llevan adelante tareas de inteligencia desarrolladas con multiforme ingenio y a pulmón por los gendarmes. Pero el Estado requiere más que iniciativas personales. Necesita un sistema completo.
Interceptar aviones ilegales no debe significar derribarlos, situación polémica que impide avanzar en un real control del aire.
Perseguir avionetas detectadas hasta su aterrizaje para marcar la pista debería ser una misión normal. Para eso, el Gobierno tendría que destinar dinero para contar con patrullas aéreas. Hoy no se puede. El radar sólo da la alerta. El Estado decide qué hacer.
Daniel Gallo
S.O.S
Decisión sin precedente
La Justicia pidió que colocaran
radares por los aviones con drogas
La Cámara Federal salteña reclamó la intervención de la Corte Suprema de la Nación
SALTA.- En una acordada sin precedente en la historia judicial de la provincia, la Cámara Federal de Salta solicitó a la Corte Suprema de Justicia y al Consejo de la Magistratura de la Nación que gestionen ante "los poderes públicos con injerencia en el tema" que se instalen radares en la frontera norte "que permitan identificar los vuelos de aeronaves que presumiblemente transportan la droga desde la República de Bolivia".
Los 800 kilos de clorhidrato de cocaína lanzados desde el aire hace pocos meses en el Departamento Anta, a lo que se calificó como "lluvia de droga", fue descubierta por los pobladores y policías provinciales. Justamente esa zona es patrullada por policías en motocicletas, una suerte de vigías terrestres de los vuelos ilegales en la frontera.
Ese formidable secuestro de drogas actualizó la falta de control aéreo en la zona fronteriza, un reclamo que llevaba varias décadas.
Cabe recordar que Salta estaba incluida en el Plan Nacional de Radarización del entonces presidente Carlos Menem, que fue derogado por decreto, en octubre del 2004, durante la gestión de Néstor Kirchner, quien creó el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial.
A propósito de esta medida, en marzo del año pasado un editorial de LA NACION señalaba que el "control del espacio aéreo sigue siendo una asignatura pendiente desde hace varios años" y anticipaba que "la intención del Gobierno era disponer en 2009 de 69 radares en funcionamiento, lo que, por cierto, no parece posible que se cumpla. Uno de los objetivos es brindar seguridad, de modo de identificar aviones que realizan vuelos ilegales, cargados con drogas, armas, o mercadería de contrabando".
El juez federal Julio Bavio, que motivó el requerimiento de los camaristas Luis Villada, Roberto Loutayf Ranea y Renato Rabbi Baldi Cabanillas, apuntó a la necesidad de ese control aéreo y a la suscripción de convenios bilaterales "para acordar acciones conjuntas a fin de establecer y reprimir en forma coordinada el tráfico de tóxicos en el lugar desde donde despegan las mencionadas aeronaves, con sustento en el carácter internacional que adquieren estos delitos", términos insertos en la acordada enviada a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Pistas clandestinas
A la vulnerabilidad del espacio aéreo, se debe agregar que un relevamiento de la infraestructura de las tierras fiscales efectuado por el ingeniero Enzo Russi, en 1996, en el que se detectó 103 pistas de aterrizaje habilitadas por la Dirección de Aviación Civil en toda la provincia, muchas en lugares alejados y aislados y en los departamentos fronterizos. Russi había estimado, en diálogo con LA NACION, que pueden haber muchas más pistas clandestinas en la provincia.
Desde el Ministerio de Defensa se informó al fiscal federal N°2, Eduardo Villalba, sobre los alcances del decreto 1407, de 2004, en el que se contempla en Salta la colocación de radares de tres dimensiones fijos, al igual que en Jujuy y Tucumán. "A corto plazo no está prevista su ejecución, ya que el esfuerzo de los medios asignados está destinado a Resistencia y a Posadas, a los efectos de cubrir ese corredor en el que se registran vuelos ilícitos".
Aludió también a la resolución de la Corte Suprema de Justicia de agosto pasado en el caso Arriola -sobre no criminalizar la tenencia de drogas para consumo-, en la que se exhorta a "todos los poderes públicos a asegurar una política de Estado contra el tráfico ilícito de estupefacientes".
Aunque la mayor cantidad de droga que ingresa en nuestro país es por vía aérea, no se debe descartar la vía terrestre, pues la Gendarmería Nacional ya secuestró 2000 kilos de drogas en lo que va del año.



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